Alicia Moreno no habla de su carrera como una trayectoria lineal, sino como una sucesión de saltos al vacío que, vistos con perspectiva, acaban formando un mapa coherente: el de una vida dedicada a cuidar en escenarios donde el cuidado se vuelve extremo. Su trayectoria le ha hecho merecedora de un Premio Admirable, en la categoría de Enfermería. Este galardón se le entregó en el marco de la celebración del 34 aniversario de Diario Médico, con la colaboración de Bidafarma, Daiichi Sankyo, Laboratorios Indas y Pfizer.
"Siempre pesa lo bueno, más que lo menos bueno", resume al comienzo de su relato. Y a partir de ahí despliega una biografía atravesada por la guerra, la emergencia y la vocación que, en su caso, no nació como tal.
Pregunta.
Después de tantos años de servicio, ¿qué siente al echar la vista atrás?
Respuesta.
En general, pesa más lo bueno, por supuesto, pero también lo menos bueno. Todo te enseña a valorar las cosas. Mi madre siempre dice que he disfrutado el doble, y es verdad: la vida, por desgracia, te enseña a valorar lo cotidiano, desde despertarse para ir a trabajar hasta la gran suerte de haber nacido donde hemos nacido.
P.
¿Cuándo empezó a ver la vida así?
R.
He vivido situaciones muy complicadas, compañeros que murieron o fueron heridos en la guerra, y ahí aprendes eso de que "el día que pasa no vuelve". Te vuelves más disfrutona, más consciente de todo.
P.
¿Cómo llegó a la enfermería? ¿Y al Ejército?
R.
Pues un poco por casualidad, porque no tenía vocación ni de enfermera ni de militar, ni ningún referente en la familia. Terminé COU y no sabía qué estudiar. Mis padres me empujaron un poco; me fui a Inglaterra un verano, volví, hice la selectividad con buena nota… y acabé en enfermería. En el Ejército entré casi por casualidad: vi una oposición y pensé: "voy a probar". Y aprobé.
P.
¿Cuándo sintió que aquello era lo suyo?
R.
En cuanto empecé las prácticas de enfermería lo tuve claro. Y con el Ejército igual: descubrí dos vocaciones que no sabía que tenía. Después de 36 años, no lo cambiaría por nada.
"Ver realidades mucho peores que la nuestra te hace cambiar la perspectiva"
P.
Bosnia fue su primera gran misión. ¿Qué recuerda?
R.
Tenía 23 años y estaba recién casada. Fue un boom en la cabeza. Ver a personas que han pasado de una vida normal a una guerra civil, donde todo se rompe de un día para otro, marca muchísimo.
P.
¿Qué impacto le causó aquello?
R.
Muy grande. Ver una sociedad tan parecida a la mía en guerra impacta. Conocí a estudiantes de Medicina de pronto tenían que dedicarse a la cirugía de guerra. Eso te hace entender lo frágil que es todo. Y que tú no puedes tener esa fragilidad, porque al día siguiente va a haber más gente que te necesite, y debes estar siempre al cien por cien.
P.
En Kosovo ya estaba en otra etapa vital. ¿Cómo fue?
R.
Tenía dos hijos pequeños. Me fui seis meses y fue durísimo. Estaba dando el pecho a uno de ellos y tuve que destetarlo. Pero también vi realidades mucho peores y eso me cambió la perspectiva: hay mujeres que se separaban de sus hijos sin saber si los volverían a ver.
Homenaje a 12 Admirables que simbolizan la excelencia en Sanidad en el 34 aniversario de DM, Alejandro Lendínez: "Las enfermeras tenemos que creernos que podemos liderar y estar en las mesas donde se decide", Diego Ayuso (CGE): "Todavía se nos ve como una profesión de segunda" P. ¿Se cuestionó esas decisiones personales?R. No. Mis compañeros también estaban en situaciones muy duras y, al final, te dices: esto es lo que hay. Tras 36 años en la enfermería militar, Alicia Moreno repasa misiones en Bosnia, Kosovo o, más cerca, en la UME, y reivindica el valor de cuidar en primera línea. Aniversario-Admirables Admirables Off Rosalía Sierra Off
Ana Belén Caminero. Foto: SEN
Laura Valle, investigadora principal del grupo de Cáncer Hereditario del Idibell y el ICO. Foto: IDIBELL/ICO.
Trascendencia minoritaria de la genética
Eduardo Pastor, presidente de Cofares, explicando la maqueta de Cofares a los portavoces de Sanidad en el Congreso de los Diputados, junto a Rubén Orquin, director general de Cofares. Foto: COFARES.
Un momento de la visita a Farmavenix. Foto: COFARES.
Silo automático de Farmavenix, con 30 metros de altura de palés. Foto: COFARES.
Javier Padilla, durante su discurso en el 34 aniversario de DM. Foto: ARABA PRESS/ACERO